2011-2013

El fanstasma flota, con el correr nunca llega


Tres niñas se sientan juntas, apretadas, enlazadas unas a otras. Nos miran, cada una desde su propia mirada, y juntas dan un ligero salto en sus sillas.

La tristeza es una materia difusa, como la atmósfera que envuelve a estas niñas. Una atmósfera tejida en un material vaporoso y, sin embargo, sorprendentemente sólido. Las niñas, no sabemos de qué están hechas. Ni el acercarse, ni el pegar la nariz al límite que nos separa de ellas nos aportará pruebas. Pero ellas están, de eso no cabe duda. Están y miran. Acaso también respiran. Y tal vez sea arriesgado decirlo, pero, ¿por qué no?, a veces creo que susurran.

La antigua insistencia en atrapar el tiempo, parece resuelta de un modo tan simple como la acción de apresar aire en un frasco. Aquello que contiene y retiene a las tres niñas contiene también aire y tiempo; todo el aire y todo el tiempo que pueden entrar en un espacio de tamaño tan reducido: una bocanada de aire, tal vez uno o dos minutos de tiempo, y sólo tres niñas (ni siquiera completas).

El aire, el tiempo y las niñas son algo sólido, pero se mueven muy sutilmente. Son aire, tiempo y niñas, pero también son algo más, algo que no tiene un nombre, y que ha tomado una forma arbitraria, la de la caja que los contenía. La caja ya no existe. Ellos –aire, tiempo y niñas– son el fantasma de la caja, ellos son su propia caja.





Textos relacionados:

- “Undercover IV” _( español)_(alemán)
- “And no more shall we part”,  por Selva Almada_(español)_(alemán)
- “La línea es una pulsión de retorno”, por Mariana Lerner





Mark






2014-2015


Still


Durante los momentos de pausa en el proceso de producción de una escultura, la obra queda detenida y en reposo, cubierta por una tela que mantiene las condiciones de humedad de la arcilla. Máscara e imagen a la vez, la tela desgastada y húmeda cae sobre la escultura en proceso como el telón sobre un escenario.
Still –referido a la captura de un fotograma, pero también traducido como quietud, calma o naturaleza muerta - still life– reúne una serie de esculturas de esculturas, congeladas en medio de su propio proceso creativo.


 Textos relacionados:
- “Baile de máscaras”, por Ariel Authier
- “Homenaje al negativo de una forma justo antes de su desaparición”, por Susanne Greinke




Still_libro


De esta serie de esculturas nació un libro que contiene textos, imágenes y música; un proyecto multidisciplinario que registra la experiencia singular de 20 espectadores ante la misma serie de esculturas, transformándolas en un relato de construcción colectiva.

Un libro de Ayelén Coccoz, en colaboración con Selva Almada; Damián Anache; Ariel Authier; Pablo Chimenti; Susanne Greinke; Abel Guaglianone y Joaquín Rodríguez; Alejo Hoijman, Daniel Jablonski; Juan Matías Killian; Estefanía Landesmann; Javier Lesa; Federico Levín; Zui Long; Gerardo Naumann; Ma nán hé-Yi pèi zhēn; Mariano Pensotti; Mara Pescio; Bárbara Togander y Nicolás Varchausky.

Still fue publicado con el apoyo de Mecenazgo Cultural, en una edición limitada de 400 ejemplares impresa en Buenos Aires en 2019.

El libro en versión PDF  (edición bilingüe español-inglés) y el álbum de música por INKILINO RECORDS están disponibles para su descarga gratuita aquí:


ph. Jimena Passadore









Mark Still_album by INKILINO RECORDS






2017-2018

Pieza probatoria


En enero de 2017 comencé un nuevo proyecto basado en mi diario personal; una suerte de juego hecho de muñecos y objetos de pequeña escala. Comencé con la creación de mi propio personaje, la creación de mí misma en escala. Por motivos técnicos, mi cabeza y mi cuerpo estuvieron separados durante el tiempo que tomó la construcción. En dos meses ya había resuelto el tema del cuerpo pero la cabeza continuaba sufriendo constantes modificaciones. Para guardar registro de cada uno de estos cambios hice moldes de cada una de las etapas del proceso.

En marzo de 2018 creí haberlo logrado. Estaba convencida de tener la versión final de mi cabeza; sólo quedaba por definir algún que otro detalle en la zona de los ojos. De todo esto tomé nota en mi diario. Cierta vez, por aquellos días y mientras lo ojeaba al azar, encontré una antigua entrada, de agosto de 2017, que decía: «nada parece cambiar, pero hoy trabajé duro y siento que progresé mucho. Mi cabeza está casi terminada. Solo queda por definir algún que otro detalle en la zona de los ojos».





Pieza probatoria, 2017-18
120 intentos fallidos de  un autorretrato durante 8 meses de trabajo.

120 autorretratos de plastilina, cera, CX5, arcilla piedra, arcilla polimérica, resina poliuretánica, resina epoxi, cabello natural, óleo, pastel tiza, lápiz, imanes.
Estructura octogonal de guatambú: 180 cm alto, 180 cm diámetro.
Vitrina (guatambú) con diarios de trabajo: 48 x 24 x 24 cm





Mark







2018-...

Retrato vagamente familiar


Cada vez que hago un retrato (tarea que puede llevar meses), el rostro en construcción pasa por varias etapas en las que va cobrando la identidad de diversas personas. Esto sucede sin que pueda evitarlo. Por ejemplo: si trabajo en un autorretrato, por más espejos y fotos propias que use, terminan apareciendo las caras de mi madre, de mi hermana, y de mi hija. Cuando hago un retrato de mi hermana, se alternan mi madre, mi hermano, mi hija, y yo misma. Cuando intento hacer el retrato de mi hija, hago también mi propio retrato, y el de mi marido. Cuando arremeto con el retrato de mi marido, hago a su padre, a mi abuelo y a un gnomo. Cuando hago el retrato de mi suegro, también aparecen mi marido y mi hija, pero el que suele imponerse es el gnomo.



                                                                                                                             

obra en proceso , novedades en breve.






Mark